“Si es importante para ti, encontrarás la manera.
Si no lo es, encontrarás una excusa.”

Había una vez una hormiga que tenía como sueño mover una montaña. Una mañana la clase hormiguero 3 fueron de excursión a Anthill University, unas de las universidades más importantes del hormiguero. Lucia soñaba con estudiar allí, su sueño era poder mover una montaña.

 

-¿Qué quieres ser el día de mañana?- Pregunto Josefina, su profesora.

 

-¡ Yo quiero mover una montaña !- dije con mucha seguridad y motivación.

 

Solo pude escuchar las carcajadas de mis compañeros y profesores.

 

-Eso es imposible, nunca lo lograras para eso tienes que trabajar mucho y no sirves para nada; eso es lo que me dijeron.

 

¡Uf... casi nada!, tal vez tenían  razón.

 

¿Cómo una hormiga podría mover una montaña?

 

Me  enfurecí  tanto que quise demostrarles que se equivocaban así que me puse a estudiar, investigar, todo lo que podría hacer realidad mi sueño.

 

Me puse en camino, a descubrir nuevas sensaciones, conocí a cuatro amigos, estos se llamaban: Ilusión, Motivación, Esfuerzo y Felicidad.

 

Ilusión me enseño que hoy tengo más ilusiones que ayer, pero menos que mañana.

 

Motivación me enseño que no hay meta inalcanzable, solo gente que se cansa a mitad de camino.

 

Esfuerzo me enseño que para alcanzar algo que nunca has tenido tendrás que hacer algo que nunca hiciste.

 

Felicidad me enseño que mantuviese la sonrisa a pesar de las adversidades de la vida.

 

Me puse manos a la obra y después de muchos años trabajando y esforzándome, dando sentido a todo lo que me enseñaron mis amigos, pude conseguí mover la montaña, pero con todos estos criterios, y me sentí muy orgullosa de mi misma y es que… “las cosas buenas pasan a quienes las esperan, las mejores a quienes van a por ellas.”

 

FIN

 

Lucía Mª Avila

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